
Está firmada por dos primerizos Sean S. Cunningham ( viernes 13 ) y el gran Wes Craven ( Pesadilla en Elm Street, Scream... ). Es una peli de los años 70, que es mi época dorada de Hollywood, ya que fué cuando empezaron a arriesgar y a renovar directores y productoras.
En este caso, al igual que con "La matanza de texas", con cuatro chavos hicieron una joya de culto. Se supone que está inspirado en "El manantial y la doncella" pero a lo guarro y metiendo ese rollo tan encantador de mattahippies que se llevaba entonces. Muertes gratuitas, alguna que otra teta de las protas, torturas, venganzas salvajes y una escena que siempre se me clavó en la retina; la del formador en los dientes.
Es una peli a la que tengo un especial cariño y que me recuerda al álbum de Black Sabbath "Sabbath blody Sabbath". Será porque le meten una especie de musiquilla que no acaba de cuadrar muy bien con las escenas. Creo que eso es lo que más me clavó.
Pues resulta que ahora hacen el remake. Da miedito solo pensar en ver la nueva versión, pero hay una cosita que hace que tenga curiosidad y que creo que han pillado bien de la primera. el tema principal, es una versión del Sweet Child o'Mine de los Guns&Roses. Una versión curiosa hecha con piano y me parece bonita. Y como es bonita, creo que casa bien con ese cinismo de juntar melodías bonitas con escenas de sexo y violencia.
O sea:
Igual voy y la miro.



La Stoniana Marianne Faithfull con esa carita angelical


Efectivamente, son los AC/DC ( la foto es malísima, lo sé ). Los tuve delante, a pocos metros, sudando, chillando. Cuando salió el tío Angus y nos saludó quitándose la gorra muy cortés se me hinchó el pecho y exhalé. No sé muy bien que exhalé, solo solté algo. 